Colección Conciencia y Vida

Trayectoria del “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra” y de la mensajera

Recopilación en forma hilada de los diferentes sucesos acaecidos en torno al Mensaje y a la persona que lo transmite, en la convicción de que todo lo relacionado con esta toma de conciencia es manifestación de una hora única y decisiva para toda la humanidad. Aparece así una historia continua que permite al lector conocer en forma general la trayectoria del Mensaje a los hombres de la “Nueva Tierra”, de la mensajera y de la Colectividad que se ha formado en torno a este Ideal de vida.

Recopilación de documentos hecha por Claudia Córdova de Llovera y Zitta Waleska Eisenthal. Ediciones Acción y Vida, Caracas 1999. Pp. 216, 20.5×13.5

• Extractos

A los treinta y cuatro años, Josefina fue súbitamente sorprendida por la presencia del Ser. Sobre esta experiencia y la repercusión que ésta ha tenido en su vida, ella escribe:

«El día domingo, fecha 22 del mes de agosto, del año 1954, a eso de las once de la mañana, encontrándome en la casa de mi residencia en la Urbanización “Alta Florida”, en Caracas, el Señor se me manifestó como el Ser que “ES”; fue una explosión de AMOR, LUZ, SABIDURIA Y BONDAD que se realizó en lo más profundo de mi ser dándome a conocer quién es Él y quien soy yo: el Todo y la nada» (Pág. 10).

El año 1956, «Una noche, estando en esa oración silenciosa ante el Sagrario, se me manifestó el Señor, esta vez reconocí en Él a JESUCRISTO Resucitado, quien respondiendo a preguntas que me había hecho sobre la iglesia me dijo, sin palabras: “Sí, es ésta mi Iglesia (refiriéndose a las almas), pero eso que de ella te he dado a conocer (refiriéndose a la Institución), no es obra de mi Padre, eso es obra de un ‘enemigo’. Los hombres son instrumentos de ese enemigo; unos conscientes de lo que hacen, otros no. Si te lo he dado a conocer a ti no es porque tú seas mejor que ellos; serías peor sin la gracia que te he dado. Y te he dado a conocer estas cosas para que te entregues totalmente a la Voluntad de mi Padre y puedas llevar a los míos mi palabra”.

En ese momento conocí la IGLESIA por dentro, la realidad Divina, y por fuera, la realidad humana, y sentí en mi corazón un amor tan grande por todas las almas que me quemaba el pecho, y la fuerza de este amor me impulsaba violentamente, entre lágrimas, a ofrecerme incondicionalmente a la Justicia Divina para que se manifestara en las almas, los hombres, esa IGLESIA genuina que se me había dado a conocer. Esa “Justicia Divina” la reconocí como el Amor por excelencia,muy diferente a la justicia de los hombres» (Pág. 15-16).

El año 1963 «… supe que yo sólo era un “instrumento” del Señor y que, cuanto se me daba debía transmitirlo a las personas que el SEÑOR mismo pondría en mi camino. Así me dijo: “…Tu posición ha de ser de una línea vertical, que supone un estar en lo infinito para que de allí vierta la corriente venida del CREADOR a todas las criaturas, sin distinción para ti, que eres el instrumento. Distinción que hace el Padre (Eterno), que hago Yo solamente. Sí, difícil posición: un extremo en el infinito y otro extremo en el vacío, sin ningún tipo de apoyo en la tierra, porque cualquier apoyo es un obstáculo que detendrá la corriente… Tú no te perteneces, ni perteneces a ninguna criatura, es a Mí a quien perteneces totalmente y desde Mí actuando a mi antojo y Voluntad en las almas que Yo mismo elijo…”» (Págs. 31-32).

Inicios de la vida en colectividad…

«Desde el año 1956, estando Josefina en Roma, el Señor le dio a conocer, como ella misma nos ha informado en el momento de realizar este trabajo, que debía vivirse el Evangelio puro según Su Voluntad y que muchas personas la seguirían. Sería “una multitud que nadie es capaz de contar”. Ella intuyó que sería en el campo, lejos de la ciudad, que viviría con las personas que, como le dijo el Señor, Él mismo pondría en su camino, y que por sí misma no debía llamar a nadie. Ella entonces empezó a buscar unos terrenos esperando ver la señal del Señor, pero en ninguno veía esa “señal” que esperaba, hasta que en el año 1975 se dieron las circunstancias y el Señor le dio a conocer el lugar elegido por Él y las personas que con ella iniciarían esa nueva vida junto con aquellas que ya antes se habían retirado con ella en “La Cuevita”, Carrizal.

Sobre el origen y desarrollo de la vida en colectividad en el lugar que es hoy la “Granja Hogar Los Peregrinos”, transcribimos al exhaustiva información de Josefina ya publicada en los libros Informe y ¿Quiénes son los “Peregrinos”?…» (Pág. 101 y siguientes).

Scroll to Top